Es muy difícil personalizar la gratitud que nuestra ciudad siente por los miembros que han participado en el dispositivo de rescate de Julen, el niño que fatalmente cayó por un pozo el 13 de enero mientras disfrutaba de un día de campo con su familia. Descansa en paz, pequeño. Y desde estas líneas reitero mi mensaje de aliento para esa familia cuyo dolor sólo podemos atisbar. Ojalá poder compartir un poco y aligerarles la carga.

300 de Totalán, gracias. Comportamientos así, desinteresados, altruistas, cargados de amor demuestran que vivimos en un gran país. Desde luego, Ciudadanos vamos a apoyar todas las iniciativas de reconocimiento oficial. Y la primera va a ser en el pleno municipal del próximo 6 de febrero.

Nuestro Ayuntamiento, o sea nuestra ciudad, va a distinguir el esfuerzo denodado de profesionales y voluntarios, el esfuerzo que ha certificado que realmente la fe mueve montañas. Y ahí vamos a fundirnos en un abrazo con mis paisanos del Grupo de Salvamento Minero, que abandonaron la Cuenca y sus vidas calladas para notar el calor de todo un pueblo y volver a demostrar su grandeza. Y veremos a un ángel, Ángel García Vidal, cara visible del Colegio de Ingenieros de Caminos. Sin proyecto, sin estudios complementarios, sin planificación, sin certezas, este hombre dio un paso al frente y embarcó a compañeros suyos en un reto dificilísimo y que no tenía por qué asumir. Siempre sereno dio la cara y las explicaciones hasta la saciedad. E hizo en diez días lo que se hace en meses.

Gracias a los topógrafos; ingenieros de Minas; geólogos; al Servicio de Carreteras de la Junta; al 112 capitaneado por mi compañero de Corporación Rafael Gálvez; a la Guardia Civil, con el coronel Jesús Esteban Gutiérrez a la cabeza de tantos agentes denodados; al Consorcio Provincial de Bomberos y a los nuestros, los de la capital; al Grupo de Rescate de Alta Montaña; a los voluntarios de Protección Civil; a todas las empresas privadas que han ayudado en entubar, fabricar la jaula, aportar cámaras y robots, han dado comida y alojamiento…; a los vecinos de Totalán, que abrieron las puertas de sus casas y encendieron sus fogones para que nada faltara; a los psicólogos…

Gracias también al buen periodismo, alejado de amarillismo y sensacionalismo, a ese buen periodismo que tanta falta hace en estos tiempos de bulos y ‘noticias falsas’.

300 de Totalán. Gracias para siempre.

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