Ciudadanos lleva tiempo poniendo encima de la mesa medidas para tratar de proteger a nuestros menores del fenómeno absolutamente disparatado y al alza de las casas de apuestas. De este modo, se han llevado diferentes iniciativas tanto en el Congreso de los Diputados, como en parlamentos regionales y ayuntamientos en este sentido. Como pasa casi siempre en nuestro país, y es algo que rompe los principios de igualdad entre los españoles, es que cada comunidad tiene su propia legislación fragmentada, a veces desactualizada, su propio reino de Taifas. Málaga, lo podrán ver en la calle, no escapa de este fenómeno, así que, por nuestra parte, también elevaremos en noviembre una iniciativa municipal.

Es necesario que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) revisen las normativas autonómicas en materia de juego, drogadicciones y otros trastornos adictivos. Y, sobre todo y prioritario: ninguna casa de apuestas cerca de colegios, centros juveniles, bibliotecas o establecimientos públicos frecuentados por menores.

Las últimas estadísticas oficiales son preocupantes. No sólo aumentan las adicciones al juego, sino que cada vez se detectan estos trastornos a edades más tempranas, lo que, desde luego, una sociedad no puede admitir. Los números nos cantan que la media de inicio de la espiral problemática del juego ronda los 21 años.

La proliferación de estos negocios es incontestable. Así, según la Asociación Española de Empresarios de Salones de Juego y Recreativos (ANESAR), de los 2.441 salones que existían en España 2014, se había pasado a 3.132 en 2017. En Andalucía, ya rondamos los 800 establecimientos.

En Málaga, tenemos entidades que conocen bien este tipo de problemas, agravados muchos por la posibilidad de juego ‘online’ a través de cualquiera de los dispositivos que hoy tenemos a l alcance. Es el caso de Amalajer (Asociacion Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación), que hace unas semanas revelaba en prensa que el 55% de las personas que acudía a la entidad con problemas de adicción al juego apenas si tenía 20 años. Las adicciones más comunes son las apuestas deportivas y las ruletas electrónicas.

Desde luego es un fenómeno que tiene que hacer que nos preocupemos y que nos pongamos manos a la obra.

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